Todos los 31 de diciembre suele celebrarse el Año Nuevo y con motivo de ello muchas personas emplean esta fecha que ocurre 1 vez al año, para realizar compras en exceso, ya sea de regalos o auto-regalos, transformándose en unos compradores compulsivos robotizados. Mucho de esto, se debe a la gran cantidad de dinero circulante, debido al pago de utilidades, aguinaldos, etc., además de esa mala costumbre que hemos adoptado como sociedad de realizar esa gran cantidad de compras, a veces comprando lo que faltó comprar durante el año.
Pero considero que más allá de ser una fecha para regalar y todo eso que signifique lo material, es más que todo una fecha para compartir con los seres queridos, familiares, amigos y conocidos (sin connotaciones religiosas, vale acotar), tomando en cuenta que durante el año estamos ocupados y no podemos compartir tanto como en tiempo de vacaciones, tipo navidades, carnavales y agosto. Y si hablamos de manera individual, constituye una manera de cerrar un ciclo y abrir otro, aunque quizá en nuestra manera de ver las cosas, la vida como tal, vemos que sigue siendo igual, que sólo continúa, pero guiándose de esa manera en como el Calendario Mundial nos establece que en tan solo segundos pasamos de un día a otro día, de un mes a otro mes, y de un año a otro año, pues, en efecto, culminamos el 31 de diciembre de 2011 y en tan sólo minutos - segundos llegamos al 1ero. de enero de 2012.
Los momentos para compartir con nuestros seres queridos, los que tengamos a nuestro alrededor, deberían ser todos los días del año, todo depende de la disponibilidad, lo que sí considero como no muy adecuado, es esperar estas fechas para hacer y decir lo que no nos hemos dignado de hacer durante todo un año.
¡Salud para todos en este 2012!










